McDonagh, Radcliffe y el evasivo en el West End

Published on 16 September 2015

A finales de este mes tengo el privilegio de ir a ver la nueva pieza de Martin McDonagh , que se estrena en el Royal Court. Por lo que tengo entendido, Hangmen cuenta la historia del penúltimo verdugo en Inglaterra el día de la abolición de la pena capital.

Albert Pierrpoint, interpretado de forma memorable por Timothy Spall , que pronto actuará en el Old Vic en The Caretaker de Harold Pinter, reclama ser el último verdugo del país y por ello ha adquirido cierta infamia. Imagino que el personaje principal tiene un cierto encanto amargo que a menudo demuestra en los pueblos con el segundo más antiguo... o el segundo más grande... Esta pieza promete tener todas las características de la escritura de McDonagh ; personajes brillantemente observados, patetismo, humor y encanto.

Mi primer encuentro con la obra de McDonagh fue leyendo La reina de belleza de Leenane, pero en una visita al Noel Coward Theatre hace un par de años, vi una obra teatral que me dejó impresionado. Era simplemente impresionante en todos los sentidos imaginables. La pieza fue The Cripple of Inishmaan y fue presentada por The Michael Grandage Company como parte de su temporada inaugural. Fui a ver las cinco obras durante los 15 meses de residencia en el teatro, pero esta fue, para mí, una pieza destacada.

El protagonista era Daniel Radcliffe, conocido por millones como Harry Potter de la saga homónima, y Arthur Kipps de la adaptación cinematográfica de 2012 de La mujer de negro. Aunque es un actor de cine muy conocido, Radcliffe también ha impresionado en el teatro actuando en Equus, Cómo triunfar en los negocios... así como en El inválido de Inishmaan. Ha tenido éxito tanto en el West End como en Broadway y, tras ver su actuación en directo, es fácil entender por qué. Su caracterización de Billy y su presencia escénica, lograda gracias a su energía, se combinaron para crear una actuación que siempre se quedará conmigo. Los momentos finales de la obra siguen muy vivos en mi mente y recuerdo sentirme totalmente abrumado por el final, pero también por la obra en su conjunto.

Aunque Radcliffe era el protagonista del programa, la estrella era sin duda el guion de McDonagh . Podía hacerte reír, llorar, pensar, todo en unas pocas líneas o indicaciones escénicas. Me habría encantado volver a ver esta serie y mi entusiasmo por ella explica en parte por qué tengo tantas ganas de visitar la Royal Court este septiembre.

Por cierto, además de ver una nueva obra de McDonagh , también tengo muchas ganas de volver a ver Noel Coward y ver Photograph 51 protagonizada por Nicole Kidman, la última propuesta de Michael Grandage . Lo único que falta es Radcliffe de vuelta en el West End...

Harrison Fuller

By Harrison Fuller

Encargado de teatro, escritor, creador.